BIO

El trabajo de Jordi Alós funge como un tipo de narración, la cual inicia desde lo underground y la vida de la calle en la que se busca explorar formas alternativas de vivir, pasando por una liberación de expresión y del ser hasta concluir en un mundo donde todos somos resultado de un conjunto de experiencias tanto individuales como colectivas.

Sus pinturas, sean representaciones abstractas, sus Machangos o escenas cotidianas, son reflejos de las vivencias personales del artista. Consciente de sus orígenes, pero disfrutando de una nueva existencia rodeada de abundancia, busca a través de su trabajo fusionar ambas realidades.

Durante su estancia en Islas Canarias, Jordi Alós se vio inspirado por la cultura local, adoptando expresiones y conceptos únicos, como el concepto de Machango, figura que se ha vuelto protagonista de su trabajo. Machango se utiliza para calificar a una persona como payaso, muñeco, personaje, e incluso para llamar a alguien tonto/tonta en algunas ocasiones.

Al ser una expresión, difícilmente se encontrarán representaciones gráficas de los machangos, por lo que Alós se vio motivado a personificar este concepto desde su propia interpretación del término. La figura del machango en las obras de Jordi Alós deriva de una intervención intersemiótica: de lo lingüístico a lo plástico.

Los Machangos son figuras que pueden existir en varios ámbitos, incluso simultáneamente: en lo ritual, en lo ficticio, en lo real y en lo artístico.

La obra de Jordi Alós viene de un proceso de conceptualización del rostro humano, la cual surgió de trazos brutos y toscos, como si tratase de los rayones de un niño. El artista cataloga a sus Machangos dentro del art brut, o bien del outsider art, movimiento que dio paso al desarrollo de una identidad con una fuerza rebelde, la cual en la obra del artista congenia con la identidad que deriva de lo underground, ya que ambos conceptos fomentan la libertad lejos de las instituciones y autoridades, tanto de la vida social como de la vida artística. El trabajo del artista congenia con el art brut en el momento en que ambos existen solamente cuando se pone el cuerpo sobre la razón, es ahí donde la libertad prevalece.

Las pinturas de Jordi Alós se pueden interpretar como capturas de una comedia, en el que resulta complicado limitar la imagen a un espacio escénico en específico: no sabemos si nos encontramos en un barrio o dentro de un club deportivo. Se convierte en un espectáculo urbano en el que cada pieza es un fotograma.

El trabajo del artista es una historia en la que diferentes personajes, machangos, los cuales derivan del sarcasmo, la ironía y la irreverencia, dan vida a un mestizaje social, cultural y artístico en el que la música toma también un papel importante: el rock, el rap, la música electrónica y el funk coexisten dentro de sus pinturas. En sus obras, la cultura mexicana se mezcla con otras para darnos una nueva versión de lo que es lo popular.

A través de la yuxtaposición de elementos simbólicos y la amalgama de estilos, el artista nos lleva a analizar estas escenas desde nuestras experiencias personales. Sus obras no solo capturan nuestra atención visual, sino que nos invita a encontrar un paralelo con nuestras
propias vivencias y experiencias. El artista argumenta a través de sus pinturas que somos un producto de una serie de circunstancias. Nos invita a reflexionar como nuestras relaciones y nuestro entorno moldean nuestra identidad y percepción del mundo.

La libertad que nos presenta Alós nos invita también a regresar a nuestro estado natural.

Así como lo mencionó en un primer momento Rousseau, tenemos dos estados en los que existimos como humanos, el état de nature y el état de culture. En el primero de estos nos encontramos en un estado en el que nos relacionamos de manera sensible-afectiva con el mundo, es donde nos regimos por nuestro cuerpo por encima de la razón. Sin embargo, al ser una forma de relacionarnos con el mundo, solo podemos existir en este estado dentro de una comunidad.

Este es otro nivel de significación dentro del trabajo de Alós: como seres humanos nos tenemos que situar en un ámbito en el que el hombre es producto de una simbiosis con la naturaleza y la comunidad. En otras palabras, nos muestra a través de sus pinturas que, aunque seamos seres libres e individuales, como seres humanos, contamos con elementos en común, lo que podemos catalogar como inconsciente colectivo.

Alós nos invita a salir del mundo del peso de la razón y lo moderno para adentrarnos a un mundo más auténtico y natural: no podemos negar que somos producto de un entorno y un conjunto de experiencias, pero al mismo tiempo podemos liberarnos de las limitaciones preestablecidas por un mundo donde el deber ser domina sobre un dejar ser.

Por otra parte, cuando nos emplazamos desde el segundo estado, état de culture, nos regimos por la razón, como la modernidad ha dictado que debemos funcionar. Se valora más la parte consciente y racional de nuestra psique, limitando nuestro emplazamiento, alejándonos de lo más elemental del ser humano. Basándose en su vida personal, Jordi Alós concluye que somos personajes, productos de un mestizaje cultural, somos libres y rebeldes, ambiguos, resultado de un sinfín de experiencias, tanto públicas como privadas. Somos Machangos.

CURADURÍA REGINA FAVELA

SEMBLANZA

Jordi Alós (1993, Ciudad de México) estudió Diseño Publicitario en el Instituto de Mercadotecnia y Publicidad de la Ciudad de México. Durante sus estudios universitarios se dio cuenta que había una escasez en cuanto a la inclusión del arte en el diseño publicitario, donde descubrió que los límites de “lo que tiene que ser” y el “deber ser” daban un espacio especial para la expresión pictórica. En esa misma época conoció artistas como Henrik Uldalen y Sara Sanz, quienes lo motivaron a continuar su camino como artista profesional.

En el 2018 fue parte de un programa de residencia en la ciudad de Beinwil am See, Suiza, y en el 2019 fue artista en residencia de Konvent Zero en Barcelona, España. Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en México, Estados Unidos, Holanda, Bélgica, Londres, España, Indonesia de las cuales las más relevantes son: Gloomy Sunday 2024, en König Galerie en Ciudad de México; The Lost Warhols 2024, en Casa de Copas, Ciudad de México; Machangos 2023, en Vroom and Varossieau, Amsterdam; All The World Began With A Yes 2022, The Lodge, Los Ángeles; Wish List Vol.2 2024, Black Gallery, Bélgica; entre otras. Ha sido invitado a participar en proyectos Cinematográficos y publicitarios, en los que sobresalen los talleres para House of Vans en el 2023 en Ciudad de México; el mural Publicitario para la película The Joker de Todd Phillips en el 2019, Ciudad de México; y el cortometraje documental Las Raíces del Roble en Guadalajara en el 2016. Su trabajo se encuentra en diversas colecciones privadas tanto en México, Estados Unidos, Europa y Asia. Actualmente se encuentra trabajando para diversos proyectos en Asia, Holanda, México en colaboración con curadores y galeristas tanto mexicanos como de otras partes del mundo.